A secreto agravio, secreta venganza 

de

Pedro Calderón de la Barca


SINOPSIS
                   MONTAJE                     ELENCO                         TESTIMONIOS TEXTUALES



Hay dos motivos poderosos que justifican de sobra un nuevo montaje de A secreto agravio, secreta venganza. En primer lugar, su demasiada larga ausencia de los escenarios españoles. Más importante, su incontestable calidad dramática: en términos puramente teatrales, es sin duda una de las mejores obras escritas para la escena en lengua española. No es que lo digamos nosotros; lo dicen los calderonistas más prestigiosos:

“Es un drama admirable, sumamente sencillo, y, al contrario de otros de Calderón, no tiene escena ni personaje episódico que distraiga o entorpezca el progreso de la acción”.(Marcelino Menéndez Pelayo, Dramas trágicos, 1884)

“...la bellísima comedia de A secreto agravio, secreta venganza (Ángel Valbuena Prat, Calderón, 1941)

“El estilo y la composición A secreto agravio, secreta venganza son de una gran brillantez”. (E.W. Wilson, Historia de la literatura española, tomo III, 1974).

A secreto agravio, secreta venganza de Calderón sigue sin haber recibido el debate crítico y moral que merece como obra teatral compleja y profunda” (Prof. Alan Paterson, “Calderón's A secreto agravio, secreta venganza: a Theatre of the Passions”, 1984) .

El último estudioso citado ha ponderado, además, en numerosos estudios de las últimas décadas, las extraordinarias posibilidades que ofrece este texto a los actores para lucir sus habilidades, y no se ha cansado de lamentar la desaparición de la obra del repertorio.

Hemos recuperado, pues, para la escena, una joya dramática que pide a gritos encontrarse con un público. Es una verdadera tragedia, en el sentido de que los personajes se ven envueltos en terribles sucesos y dilemas que no son el resultado de sus propias acciones, y que les precipitan hacia su propia destrucción. Es también un análisis agudo de un amplio abanico de pasiones humanas, un sucesión de escenas maravillosamente construidas y un poema de gran belleza.



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Actualizado en Diciembre 2010                                                                                                                                                                                                               Imagen de Concha Gómez del libro  "El latido de Olimpia", (M.A. Parrado)